Cuando las personas infelices se encuentran frente a una situación en la que no están seguras llegan a conclusiones negativas.
Por ejemplo: si no estás seguro de porqué una persona está siendo amable con ellas, suponen que esa persona debe tener intereses escondidos. Las personas felices en la misma situación escogen la posibilidad positiva, es decir, piensan que esa persona realmente es amable.
Enrique es un hombre de 70 años que siempre ha tenido una palabra amable para sus vecinos. Vive modestamente en una pequeña casa con una sola estufa para calentarse. A través de los años, Enrique vio el deterioro progresivo de su casa, pero estaba muy viejo y tenía muy poco dinero para repararla. Uno de sus vecinos organizó un grupo de personas que prácticamente reconstruyó la casa de Enrique, poniéndole calefacción y tuberías modernas. Enrique estaba perplejo ante esto. ¿Por qué todas estas personas estaban interesadas en él?, ¿En su casa? Al principio se preguntaba: ¿Qué esperaban ganar?, ¿Estarían tratando de arreglar su casa para que las de ellos aumentara su valor?
Cualquier acto de éstos se puede ver como una acción interesada, si así se quiere ver. Además, no hay salida, porque cuando vemos a una persona en forma negativa, ésta no puede hacer nada para que mejoremos nuestra opinión. Necesitamos considerar que nuestra perspectiva en cuanto a lo que motiva a la gente puede ser tanto fuente de bienestar como fuente de alarma.
La conclusión final de Enrique fue: Son sólo buenas personas haciendo una buena obra, y les estoy agradecido.
CONCLUSIÓN: Las personas felices y las infelices explican el mundo de forma diferente. Cuando una persona infeliz tiene que interpretar el mundo, en 8 de cada 10 personas verá lo negativo, no importa el evento. Cuando una persona feliz tiene que interpretar el mundo, en 8 de cada 10 ocasiones verá lo positivo.
Enfocado desde una perspectiva práctica y científica, que reflejan las conclusiones de científicos que han estudiado la vida de miles de personas comunes y corrientes.
Mostrando entradas con la etiqueta como encontrar la felicid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta como encontrar la felicid. Mostrar todas las entradas
viernes, 21 de octubre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
Si No Alcanzas Tus Metas, Estas Te Pueden Hacer Daño
Las personas que no pueden alcanzar sus metas se consumen en el desengaño. Usted debe dejar que evolucionen con sus circunstancias. Actualice de tiempo en tiempo sus metas teniendo en cuenta el cambio en sus prioridades y recursos.
Estudios psicológicos han encontrado evidencias suficientes respecto a que las metas, aunque son importantes, pueden hacernos un gran daño si no son flexibles.
Ésta es una historia típica: Jaime le propuso matrimonio a su novia cuando apenas tenía 18 años. Ella aceptó y después de un año se casaron. En ese entonces, Jaime le prometió que le compraría una casa antes de que cumpliera 24 años. Así que comenzó con el primero de una serie de empleos. Ninguno era bien pago. Jaime y su mujer vivían en un apartamento cómodo pero modesto. Sin embargo, con el tiempo, Jaime ahorró lo más que pudo, sus padres le dieron el dinero para la cuota inicial y logró la aprobación de una hipoteca. Se mudaron y celebraron la compra. Pero los pagos eran mayores de lo que él podía asumir.
Pronto tomó un segundo empleo. No era suficiente. Tomó otro empleo de medio tiempo, el tercero.
Trabajaba tanto que se enfermó, y con el tiempo comenzó a sentir resentimiento con la casa y con su esposa, a quien se la había prometido.
En vez de continuar con una vida que era satisfactoria y seguir ahorrando para comprar algún día la casa, Jaime se precipitó en el proceso de conseguir su meta. Dejó que una meta rígida cambiara su vida, lo que era lo mismo que dejar que una meta rígida le hiciera daño a su vida.
CONCLUSIÓN: Si las metas de una persona son incongruentes con sus habilidades, contribuyen a la desilusión y a sentirse mal y cuadruplican las posibilidades de sentirse insatisfecho.
Estudios psicológicos han encontrado evidencias suficientes respecto a que las metas, aunque son importantes, pueden hacernos un gran daño si no son flexibles.
Ésta es una historia típica: Jaime le propuso matrimonio a su novia cuando apenas tenía 18 años. Ella aceptó y después de un año se casaron. En ese entonces, Jaime le prometió que le compraría una casa antes de que cumpliera 24 años. Así que comenzó con el primero de una serie de empleos. Ninguno era bien pago. Jaime y su mujer vivían en un apartamento cómodo pero modesto. Sin embargo, con el tiempo, Jaime ahorró lo más que pudo, sus padres le dieron el dinero para la cuota inicial y logró la aprobación de una hipoteca. Se mudaron y celebraron la compra. Pero los pagos eran mayores de lo que él podía asumir.
Pronto tomó un segundo empleo. No era suficiente. Tomó otro empleo de medio tiempo, el tercero.
Trabajaba tanto que se enfermó, y con el tiempo comenzó a sentir resentimiento con la casa y con su esposa, a quien se la había prometido.
En vez de continuar con una vida que era satisfactoria y seguir ahorrando para comprar algún día la casa, Jaime se precipitó en el proceso de conseguir su meta. Dejó que una meta rígida cambiara su vida, lo que era lo mismo que dejar que una meta rígida le hiciera daño a su vida.
CONCLUSIÓN: Si las metas de una persona son incongruentes con sus habilidades, contribuyen a la desilusión y a sentirse mal y cuadruplican las posibilidades de sentirse insatisfecho.
domingo, 16 de octubre de 2011
El Dinero No Compra La Felicidad
Gastamos muchísimo tiempo tratando de conseguir dinero, preocupándonos por el dinero y contando dinero. Seguramente le sorprenderá saber que la satisfacción con la vida no es mayor entre las personas adineradas.
Piense en esto un momento por ejemplo: En Estados Unidos, es más la gente que compra lotería que la que vota. Todos quieren ser ricos. Por lo menos, todos creen que quieren ser ricos. Pero los que ganan la lotería se dan cuenta de que en lugar de disfrutar de una vida completa de felicidad debido a su riqueza, tienen que enfrentar peleas sin tregua con la familia y altercados con loa amigos. Estos acontecimientos le quitan al ganador mucho de lo que más valoraba. Pregúntenle a un hombre que se ganó la lotería, y que unas semanas después recibió los papeles del divorcio y una demanda por la mitad del dinero, enviados por el abogado de la esposa.
Hay un nuevo movimiento en Estados Unidos llamado Minimalismo. Se trata de personas que han decidido vivir con menos dinero. Compren menos, gastan menos, producen menos y tienen menos cosas. Además, pasan menos tiempo en el trabajo y más tiempo con loa amigos y la familia. Los minimalistas han llegado a una conclusión consciente de que el dinero no compra lo que ellos más quieren. No persiguen el dinero sólo porque la mayoría lo hace.
Recuerde: Si el dinero pudiera comprar la felicidad, habría tiendas costosísimas de felicidad en cada esquina.
CONCLUSIÓN: Un estudio sobre la satisfacción con la vida tomó en cuenta veinte factores diferentes que podrían contribuir a la felicidad. Diecinueve de estos factores eran importantes, y uno no. El factor que no era importante era el estado financiero.
Piense en esto un momento por ejemplo: En Estados Unidos, es más la gente que compra lotería que la que vota. Todos quieren ser ricos. Por lo menos, todos creen que quieren ser ricos. Pero los que ganan la lotería se dan cuenta de que en lugar de disfrutar de una vida completa de felicidad debido a su riqueza, tienen que enfrentar peleas sin tregua con la familia y altercados con loa amigos. Estos acontecimientos le quitan al ganador mucho de lo que más valoraba. Pregúntenle a un hombre que se ganó la lotería, y que unas semanas después recibió los papeles del divorcio y una demanda por la mitad del dinero, enviados por el abogado de la esposa.
Hay un nuevo movimiento en Estados Unidos llamado Minimalismo. Se trata de personas que han decidido vivir con menos dinero. Compren menos, gastan menos, producen menos y tienen menos cosas. Además, pasan menos tiempo en el trabajo y más tiempo con loa amigos y la familia. Los minimalistas han llegado a una conclusión consciente de que el dinero no compra lo que ellos más quieren. No persiguen el dinero sólo porque la mayoría lo hace.
Recuerde: Si el dinero pudiera comprar la felicidad, habría tiendas costosísimas de felicidad en cada esquina.
CONCLUSIÓN: Un estudio sobre la satisfacción con la vida tomó en cuenta veinte factores diferentes que podrían contribuir a la felicidad. Diecinueve de estos factores eran importantes, y uno no. El factor que no era importante era el estado financiero.
Etiquetas:
autoestimaad,
como encontrar la felicid,
como encontrar la felicidad,
encontrando la felicidad,
éxito,
la felicidad,
que es la felicidad
sábado, 15 de octubre de 2011
La Amistad Es Más Importante Que El Dinero
Si Usted quiere saber si una persona es feliz, no le pregunte cuánto dinero tiene en el banco, ni cuánto es su salario. Pregúntele por sus amigos.
Dos consultores financieros trabajaron juntos por más de una década, hasta que el mercado se puso difícil. Habían invertido todo lo que tenían en su negocio, pero no fue suficiente y pronto perdieron el negocio y todo su dinero. Cuando llegó el momento de recoger los pedazos, ambos se concentraron en el dinero perdido y, en el proceso, perdieron su amistad.
Cada uno culpaba al otro por el desastre financiero. Sin embargo, después de no hablarse por más de un año, se reunieron para almorzar. Cada uno le admitió al otro que había tenido una pérdida mayor, pero no era el dinero, era su amistad. Uno de ellos dijo: El dinero es como un guante, la amistad es como la mano. Uno es importante, el otro es esencial.
CONCLUSIÓN: Contrario a la creencia de que la felicidad es difícil de explicar, o que depende de tener una gran fortuna, investigadores han identificado los factores esenciales en una vida feliz. Los componentes principales son: el número de amigos, la cercanía con ellos, la cercanía con la familia y buenas relaciones con los compañeros de trabajo y vecinos. Estos factores unidos explican aproximadamente el setenta por ciento de la felicidad personal.
Dos consultores financieros trabajaron juntos por más de una década, hasta que el mercado se puso difícil. Habían invertido todo lo que tenían en su negocio, pero no fue suficiente y pronto perdieron el negocio y todo su dinero. Cuando llegó el momento de recoger los pedazos, ambos se concentraron en el dinero perdido y, en el proceso, perdieron su amistad.
Cada uno culpaba al otro por el desastre financiero. Sin embargo, después de no hablarse por más de un año, se reunieron para almorzar. Cada uno le admitió al otro que había tenido una pérdida mayor, pero no era el dinero, era su amistad. Uno de ellos dijo: El dinero es como un guante, la amistad es como la mano. Uno es importante, el otro es esencial.
CONCLUSIÓN: Contrario a la creencia de que la felicidad es difícil de explicar, o que depende de tener una gran fortuna, investigadores han identificado los factores esenciales en una vida feliz. Los componentes principales son: el número de amigos, la cercanía con ellos, la cercanía con la familia y buenas relaciones con los compañeros de trabajo y vecinos. Estos factores unidos explican aproximadamente el setenta por ciento de la felicidad personal.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



